01. No quiero trabajar con todo el mundo
No quiero trabajar con todo el mundo.
Y no lo digo por ego. Lo digo porque producir bien a un artista me exige meterme en su proyecto.
Tengo que escuchar qué quiere hacer, dónde está fallando su sonido, qué referencias tiene y qué decisiones le convienen.
Eso no se puede hacer con alguien que viene a probar suerte una tarde o a ver qué sale.
Si tienes talento, visión y quieres trabajar algo a largo plazo, desliza hacia arriba.